Historia de la bandera vasca

 

La bandera de Euskadi, o "ikurriña", la inventaron los hermanos Arana (Sabino y Luis) y otros 56 compañeros del Partido Nacionalista Vasco el 14 de julio de 1894. Su Fundación guarda los bocetos que Sabino Arana realizó para acabar realizando la actual bandera vasca. Realmente la autoría de la actual bandera corresponde a Luis Arana, ya que Sabino había inventado otra para todo el País Vasco y una exclusiva para el Partido.

Debido al "bizkaitarrismo" de los hermanos Arana, el significado de la "ikurriña" no se puede entender sin acudir a la historia vizcaína. Históricamente la bandera vizcaína era roja. Sabino Arana quiso darle a la "ikurriña" el significado de "Bizkaia, Independencia y Dios". Es por eso por lo que adoptó la bandera vizcaína y sobre ella colocó la cruz de San Andrés. Es verde porque simboliza el Árbol de Gernika, el símbolo de la libertad vizcaína (porque de él se emanan los Fueros). La cruz blanca simboliza a Dios y también aparece en la armamentística medieval vizcaína y en la actual bandera de Bizkaia.

El porqué de la cruz de San Andrés se encuentra en una batalla que ocurrió en el Señorío de Bizkaia en el año 867 entre el ejército comandado por el Señor de Bizkaia, Lope Fortún, y Sancho Estigiz, Señor de Durango, y el ejército del Rey de León, Ordoño II, hijo de Alfonso el Magno. La batalla ocurrió en Padura en el Día de San Andrés, y según se cuenta las piedras del lugar quedaron cubiertas de sangre, por lo que ese lugar se llama en la actualidad Arrigorriaga (=Lugar de las piedras rojas). No está claro si es una leyenda o ha sido real, pero la cruz de San Andrés aparece en otras banderas vizcaínas, como la del Consulado de Bilbao, la bandera Naval de Bizkaia, y algunos banderas carlistas.

Originalmente la cruz de San Andrés era muy delgada, pero a partir de 1939 se decidió aumentar su tamaño en honor a la libertad vasca perdida tras la marcha del Gobierno Vasco al exilio.

Al principio sólo el PNV utilizaba esta bandera, pero durante la Segunda República fue aceptada por todos los partidos democráticos. En 1936 el Lehendakari José Antonio Aguirre con unanimidad de las fuerzas representadas decidió elegir la "ikurriña" como bandera oficial de Euskadi. Durante la Dictadura fue prohibida y considerada un símbolo separatista. Durante la Segunda Guerra Mundial los vasco-franceses que participaban en el Ejército Francés utilizaban la "ikurriña" para identificarse. En 1975 el Parlamento Vasco adoptó la ikurriña como bandera oficial de la CAV. En el Pays Basque la bandera vasca siempre ha estado permitida y se ha utilizado junto con la bandera francesa en las instituciones que así lo han deseado.